martes, 6 de septiembre de 2016

En  los meses de Junio y Julio mis actividades CAS fueron la maratón de la Asociación peruana de síndrome de down y la visita al colegio Josefina Serrano en el Cusco.

Si alguien se compromete y se mentaliza para lograr una meta, la alcanzará

Lo que aprendí en la maratón de la Asociación peruana de Síndrome de Down, en la cual pude aprender a conservar un espíritu de perseverancia, la maratón era de 5 kilómetros y yo no soy una persona que hace mucho ejercicio, a pesar de que el deporte en el que mejor soy  es en atletismo, la maratón se me hizo eterna, pero pude cumplir mi objetivo de acabar la carrera sin parar ni una sola vez. La razón por la cual me mantuve fue porque quiero recuperar el talento que antes tenía en el atletismo, si bien salgo a manejar bicicletas siempre cuando puedo, consideré que esa mentalidad y acabar esa carrera sin parar sería un gran paso para poder recobrar ese estado físico que tenía hace 4 años. También pude apreciar cómo algunos de mis compañeros  estuvieron junto a otros acompañándolos y darles animo durante la carrera a pesar de que pudieron irse de largo y acabarla antes, yo corrí la carrera junto a mi amigo Sebastián Marquez, con quién estuve dando ánimos para acabar la carrera, en esto pude ver una gran muestra de compañerismo, humildad y sobretodo de unidad, algo que queríamos mostrar en el transcurso de la maratón ya que este es nuestro objetivo. Después de esta experiencia, me decidí a ir aumentando más la cantidad de vueltas que doy al Pentagonito en bicicleta, ya que consideré que esta actitud también la podía aplicar cuando salía a montar bicicleta. Es esta la razón por la cual considero que no solo ayudé a una Asociación Peruana de Síndrome de Down y a las personas que padecen dicha condición, sino que me ayudé a cumplir mis metas manteniéndome con la mirada fija a mi objetivo y a darme cuenta que puedo cumplir mis metas con una mentalidad perseverante y optimista, que también espero plasmar en otras actividades que no son físicas. Aunque también debo decir que lo físico también jugó un rol importante, puede que mi estado físico no sea el mejor, pero no es malo, aparte que pude ver un compromiso, ya que yo normalmente después de mi catequesis de confirmación normalmente voy a comer al McDonald, pero el sábado antes de la carrera no fui a comer, al saber que esto me iba a afectar en la carrera y en cumplir mi objetivo, aparte que previamente en la clase de Educación Física habíamos entrenado e intenté sacar todo el provecho al entrenamiento.

La inocencia de un niño puede servirnos como una gran fuente de aprendizaje

En agosto tuve la oportunidad de viajar a Cusco, en donde, aparte de visitar distintos lugares tuve la oportunidad de hacer CAS en el colegio Josefina Serrano en donde hicimos una actividad sobre la comunidad a los niños de primer grado. Una de las cosas que me llevo de esta experiencia es la alegría que vi reflejada en la inocencia de los niños, a pesar de que no estén en la mejor posición económica. Sin embargo una que me conmovió fue una niña llamada Shanin, que nos dio clases de quechua a mí y a mis compañeros. La cuestión es que Shanin tiene un problema de audición y la iban a operar en unos días. Sin embargo en la clase la pude ver haciendo bromas y pasando un buen rato, y obviamente haciéndonos pasar un momento memorable a nosotros. Luego de esta experiencia, salí un poco apenado, al saber que una niña tan inocente y tan linda iba a ser sometida a una operación, pero también alegre al ver que esto no logró afectar en cómo se comportaba. No obstante me preguntaba ¿Por qué no podemos ver la vida como un niño la ve a pesar de las preocupaciones? ¿Por qué las preocupaciones nos impiden llevar una vida plena? y es que en mi vida diaria yo siempre pienso en lo que tengo que hacer y cómo voy a organizar mi tiempo y a veces pienso que esto impide que goce mi vida, considerando que no tengo ningún problema de salud y que puede que esté perdiendo mucho tiempo de mi vida preocupándome de cosas intrascendentes, pero ver a esa niña tan alegre fue como una llamada de atención de que tengo que disfrutar más mi vida, ya que no sé cuando esta se va acabar.  También me demostró que en cada día debemos hacer algo que trascienda en los demás, como esta niña lo hizo transmitiendo parte de su cultura a nosotros. Aprendí que debo vivir cada día de mi vida de una manera plena y hacer algo por los demás para dejar de pensar en mí mismo para dar parte de mi tiempo a otras personas.

¿De qué manera nuestra naturaleza puede impedir que hagamos una actividad de manera correcta?

Uno de los grandes desafíos, para mí en la actividad de Cusco fue establecer un contacto de amigo hacia los niños. Yo soy muy introvertido y no suelo tratar con niños, ni mucho menos tengo ese espíritu de niño que me permitiría establecer un vínculo con un infante. No pude organizar muy bien a los niños, ya que estos se movían mucho y no sabía cómo decirles que se ordenen, también considerando que los chicos no se querían juntar con las chicas. En el momento en el cual me tocó dar la explicación, sentí que la hice muy rápido y con palabras que probablemente un niño no puede captar a la primera, mientras que mi compañera, con la que hice la actividad, empleó un lenguaje y explicó la dinámica del aro de una manera que podían entender los niños.  Si bien, salí de mi zona de confort al expresarme con los niños, pero continué en esta al usar una forma de expresarme a la que ya estoy acostumbrado, sin embargo creo que ese es el siguiente paso, que espero dar en la siguiente actividad CAS que tenga con mi salón.

Experiencias CAS:
Conocerme aceptarme y superarme: Me comprometí a acabar la carrera sin parar, algo que no era fácil para mí, pero con determinación lo logré, no solo ayudando a la causa, sino a mí mismo. Evalué como estoy viviendo mi vida gracias a la experiencia con Shanin.
Trabaja en comunidad: Corrí la maratón junto a un compañero dándonos aliento mutuo para conseguir el objetivo. Asimismo hice la dinámica con una compañera
Lidera con inspiración: Me tracé un desafío y desarrollé la habilidad de mantenerme perseverante








Yo durante la actividad en el colegio Josefina Serrano
 Foto con mi salón en la maratón de la Asociación Peruana de Sindrome de Down