lunes, 14 de noviembre de 2016


Durante los meses de Setiembre y Octubre mis actividades CAS fueron: Visita de los niños del Colegio Olimpia Melendez y ventas CAS, en los cuales pude adquirir nuevos aprendizajes que explicare en la presente bitácora.

¿De qué manera los retos nos proveen de nuevos aprendizajes y experiencias?

En el mes de setiembre  fui una de las personas que se quedó a las ventas CAS. Tuvimos que organizar las ventas fuera del colegio, ya que por algunos imprevistos las ventas no se podían llevar a cabo dentro del colegio, esto suponía un gran reto, ya que tenía que relacionarme con personas que nunca en mi vida había visto, pensaba que si no podía hacer gran cosa dentro del colegio, mucho menos iba a poder hacer fuera de él.  Hicimos las ventas afuera del colegio, estábamos vendiendo, pero sentía que no había tenido mucho protagonismo, mi momento llegó cuando me dejaron con 2 bolsos con bolsas de canchita para que le diera unos cuantos a unos compañeros de mi salón, cuando volví a donde los había dejado no estaban, así que me quedé solo con 1 bolso y medio de canchita. En este momento pensé en lo que siempre repetían en mi salón que era que a la hora de vender tenía que mencionar la causa primero para “vender la causa”, entonces me puse a vender solo utilizando la estrategia. Logré vender 1 bolso entero y en mi mente pensaba “es más fácil de lo que pensé”, me sentí muy motivado y emocionado, sentía que me había superado a mí mismo y una de mis grandes barreras que es la timidez y estaba ayudando a los demás, al final de las ventas quedé muy cansado pero a la vez muy satisfecho por el nuevo aprendizaje. Recuerdo que algo que hacía que no me sienta muy emocionado y motivado por las ventas era el hecho de que las personas a las que me acercaba podían ignorarme, algo que consideraba que me dejaba en ridículo y humillado, sin embargo a medida que iba a avanzando le prestaba menos atención a esto, por un lado porque la mayoría me aceptaba, algo que probaba que la estrategia de vender la causa es acertada, y por otro lado porque a medida que esto ocurría me acostumbraba a esto y pensaba en todas las personas que decidieron ayudarme. Estas ventas CAS fueron muy especiales para mí ya que pude tomar el protagonismo, ahora no puedo esperar a las siguientes ventas para volver a hacerlo. Otro gran reto que tuve fue en la visita de los niños del Colegio Olimpia Meléndez, en esta me ofrecí a ser líder ya que era algo que nunca había probado, aunque debo admitir que solo me animé a serlo cuando mencionaron que habían 2 líderes por comunidad, la idea de liderar solo y cargar con la responsabilidad de guiar a un grupo me espantaba un poco aunque es un reto que espero asumir pronto. En la actividad me tocó liderar a una comunidad únicamente de chicas con mi compañera Manuela, en esta visita también pude mejorar mi dimensión social sobre todo en el pequeño desayuno que tuvimos tuve la oportunidad de conocer a las chicas con preguntas como ¿cuál es tu mejor amiga? O ¿cuál es tu color favorito? En esta experiencia también pude mejorar la manera en la que me comunico con los demás, tuve que asegurarme de hacer las preguntas y de hablarles de una manera más amigable, algo que no suelo hacer y fue una dificultad en mi visita al colegio Josefina Serrano en Cusco,  ya que necesitan sentir como si estuvieran con un amigo para darles comodidad.

¿Hasta qué punto los errores pueden ser considerados fuente de aprendizaje?

Si hay otra cosa importante que me llevo de estos meses de CAS es que los errores son una gran fuente de aprendizaje. Esto se evidenció, cuando había decidido ir a la visita al Colegio Olimpia Meléndez el sábado 1 de octubre, pero llegué tarde y el bus me dejó, sin embargo esto, muy aparte de haberme generado mucho estrés me sirvió para ser más precavido, de tal manera que en la visita del 29 de setiembre fui el primero en  llegar y de alguna manera ayudé verificando como podíamos abrir el salón que en ese momento estaba cerrado y ayudando a mi compañera María Fernanda a cargar las cosas que había traído. Otra manera en la que se evidenció esto fue con mi salón, en el que planificamos la visita de los niños el último día, lo que significaba una falta de herramientas y ambientes, sin embargo ante esta situación pudimos salir adelante, con un poco de suerte e imaginación (en vez de usar el coliseo de vóley utilizamos una cancha de básquet que no era utilizada por los profesores), también me di cuenta que aprendimos, como salón, a trabajar bajo presión, que aunque esto no deba pasar ya que fue fruto de una mala planificación, pudimos cultivar esta nueva habilidad como salón, lo cual considero que es importante, ya que van a haber veces en las que las cosas no saldrán como pensamos y tengamos que poner a prueba esta habilidad.  Considero que los errores que tengamos en próximas experiencias CAS nos ayudarán siempre y cuando nos comprometamos a no volver a caer y miremos estos inconvenientes no como una carga más, sino como una oportunidad de creer y ahorrarnos problemas próximamente.

Experiencias CAS:
Conocerme aceptarme y superarme: Me planteé nuevos retos y supe cómo actuar ante las situaciones adquiriendo nuevos conocimientos.
Trabajo en comunidad: Pude organizar una actividad  en comunidad bajo la presión de que teníamos que tener todo listo para el día siguiente.
Lidera con inspiración: Tome el protagonismo en las ventas CAS y me animé a vender lo más que pueda.