viernes, 1 de diciembre de 2017

En el mes de noviembre mi actividad CAS fue la jornada de cierre del día 17 de noviembre de 2017.

Lo importante no solo es el objetivo, sino también es el camino

Una de las dinámicas que se llevaron a cabo en la jornada consistía en remojar un trapo en el mar e intentar llenar un balde escurriendo este. Para la realización de esta dinámica mi grupo se organice en parejas para hacerlo de la manera más rápida. Si bien la dinámica se realice con normalidad en los primeros instantes, poco a poco se iban transgrediendo las reglas de manera gradual, primero algunas personas utilizaron sus medias, polos, entre otras prendas para poder vaciar la mayor cantidad de agua posible, pero luego los otros equipos empezaron a llevar su balde directamente al mar para llenarlo y así ganar el juego de manera rápida. Esto tuvo como consecuencia principal que la dinámica perdiera su propósito de fomentar el trabajo en equipo y la cooperación. Ante esta situación se nos planteó la importancia, no solo de cumplir los objetivos que tengamos sino el camino que pasamos para lograrlos, este último al final es el más importante ya que en el momento en el que los grupos empezaron a llevar los baldes directamente al mar una dinámica con un significado y un propósito se convertía en simplemente una acción de llenar un balde que no tenía nada en especial y no era entretenida ¿En qué radicaba lo divertido de la dinámica sino en el hecho de que tengamos que intentar acumular la mayor cantidad de agua en los trapos? Y sobre todo ¿Realmente era importante ganar el juego? Esta situación casi siempre la veo reflejada, por ejemplo, en las clases de educación física cuando juego futbol con mis compañeros y empiezan a aparecer discusiones y discrepancias entorpeciendo el ritmo del juego, en estos casos siempre me digo a mi mismo ¿Tiene alguna trascendencia el hecho que nuestro equipo gane o pierda? ¿El objetivo no es realmente divertirse de una manera sana sin importar resultados? Esto mismo incluso se puede extrapolar a la vida misma, siempre he considerado que lo realmente bello de las metas es no lograrlas, sino cuando te das cuenta que puedes conseguirlas y que estas muy cerca de cumplirlas. Si nuestras metas las cumpliéramos de manera inmediata no sabríamos apreciarlas, no sacaríamos un aprendizaje y el reto perdería su significado. Esto llegó a pasarme en este último año de colegio, este año ha sido muy agitado con el programa del diploma y a veces considero que el estar muy avocado en las metas que quería cumplir para cuando acabe el año podía impedir que disfrute de los últimos momentos de mi etapa escolar. Como ejemplo puedo poner el hecho de que hace unos días yo y muchos de mis compañeros de promoción pasamos nuestro último segundo recreo en un laboratorio, en mi caso sin darme cuenta ya que estaba muy pendiente, como muchos de mis compañeros, en un Proyecto de informática que se tenía que terminar para ese mismo día. En este caso considero que mi obsesión por el Proyecto hizo que mi último recreo, que se supone debía ser algo especial, terminara en 45 minutos copiando códigos en una computadora.

Es importante definir que nos llevamos y que dejamos en cada lugar por el que pasamos


Si me pidieran definir esta etapa del año, probablemente usaría la palabra nostalgia y recuerdo, es en estos momentos en los que uno mira en retrospectiva todo lo que ha pasado durante el año, y particularmente en este, en toda mi etapa escolar y realmente uno se siente agradecido por lo que tiene. Estos sentimientos han evocado en mí un sentimiento de gratitud hacia mi colegio ya que considero que mucho de lo que soy es gracias a este. Particularmente lo que me llevo del colegio son principios y valores y es algo que considero muy importante para mi vida en el mundo fuera de este. En realidad, estos últimos días me han servido para darme cuenta y apreciar (más de lo que ya apreciaba) la importancia del colegio en mi vida ya que soy consciente de que, a pesar de los momentos de estrés que he podido tener dentro de este me llevo, como mencionaba un profesor, el carisma agustino. Obviamente también me llevo grandes amigos con los que seguiré en contacto después de que me vaya del colegio, además de grandes experiencias junto a muchos profesores que es otra cosa que puedo rescatar del colegio, la gran unión entre los docentes y los alumnos. No obstante no puedo decir que es lo que he dejado, aún no soy consciente que estoy dejando a esta institución, razones pueden haber muchas, quizás porque  el significado de la expresión “qué es lo que dejo” no lo comprendo al 100%, o porque estoy demasiado enfocado en las cosas que me he llevado del colegio que he olvidado lo que he dejado o, espero no sea así, porque realmente no he dejado nada en mi paso por el colegio, esto es algo que voy a tener que pensar en los siguientes días, no me gustaría irme del colegio sin saber que he dejado ya que así como el colegio provocó un cambio en mí, yo debí haber generado un cambio en el colegio. No obstante, lo que puedo decir con seguridad es que, muy aparte del conocimiento académico, lo que tengo realmente seguro es no solo el hecho de que me he llevado muchas cosas del colegio que me definirán para toda la vida, sino que en mi paso por la universidad y por todos los ambientes por los que pase siempre conservaré los valores adquiridos, no solo por mí, sino también por mis compañeros y maestros que ayudaron a forjarme y mis padres que decidieron meterme en esta institución. 

domingo, 1 de octubre de 2017

La actividad CAS que se llevó a cabo durante los meses fue la venta para recaudar fondos con la finalidad de llevar a cabo una actividad para los niños del colegio “Rosa de América”.

Cuando las personas subestiman sus capacidades se autolimitan

La organización de la venta de CAS no empezó con pie derecho, si bien se empezaron a designar roles específicos y destinados a distintos aspectos logísticos de la venta (vendedores, preparación de productos y compra de insumos, persona que recolecte el dinero y limpieza), este se hizo de manera un tanto desorganizada y, si bien en un principio estuvimos conectados, esta conexión se perdió progresivamente e incluso nuestra tutora tuvo que intervenir. Además, esto es algo que también recalcó nuestra tutora, nos habíamos propuesto poner a la venta demasiados productos, que probablemente no podríamos conseguir vender, esto también lo sentí, como si quisiéramos morder más de lo que podíamos masticar, no solo por la cantidad de productos, sino también por cuál era la actitud del salón en la planificación. Sin embargo, por otra parte, también sentía que presentar una gran variedad de productos haría que las personas se sientan más motivadas a comprar. Era cuestión de llegar a un equilibrio de manera que podamos optimizar las ventas, pero tampoco agobiarnos, algo que pensaba no habíamos alcanzado en la planificación. En un principio este me parecía el único problema que tenía el salón frente a las ventas CAS, sin embargo, los días pasaron muy rápido, y creo que se nos había olvidado que el día no estaba tan lejano como creíamos. Casi como de costumbre, un día antes realmente nos dimos cuenta que faltaba muy poco para las ventas y empezamos a hablar por el chat del salón para confirmar quienes iban a traer los materiales, mientras esto sucedía yo pensaba que esta venta de CAS no iba a funcionar. Sin embargo, las cosas salieron lo contrario a lo que me esperaba, nuestros productos fueron muy bien recibidos (sobretodo el cheesecake de oreo preparado por una de nuestras compañeras). El salón decidió quedarse en el primer recreo y terminar la clase de matemáticas un poco antes para ordenar todo para la venta. Como dato interesante puedo decir que otra razón por la que me sorprendieron las buenas ventas era que no se le había dedicado mucho tiempo a la publicidad e incluso en el primer recreo me pidieron imprimir un afiche para poder hacer publicidad el mismo día de la venta. Con esto aprendí que, si bien mi salón puede tener defectos y falencias en la organización y logística de las actividades, siempre debemos confiar más en nuestras virtudes que en estos defectos para poder sacar un proyecto adelante. Probablemente si nos hubiéramos enfocado en lo desorganizados que éramos o la falta de materiales que en ocasiones se dio, no hubiéramos tenido el mismo resultado. Esto no quiere decir que debamos aprender a convivir con estos defectos, de hecho, un paso importante sería analizar qué es lo que faltó para no volver a cometer los mismos errores, pero el punto es que, aun existiendo estas falencias, no podemos permitir que estas nos limiten y nos hagan desconfiar en nuestra virtud.

La buena comunicación y el compartir un mismo propósito es clave para alcanzar metas en un grupo de personas

Una de las actividades que tuve en mi tutoría consistía en que nos asignaban un papel y teníamos que dibujar lo que decía en él, en estos papeles se encontraban distintas partes del cuerpo humano (cabeza, oídos, ojos, etc), que próximamente teníamos que unir. A mí me tocó dibujar un tronco, que, obviamente al no saber cuál era el propósito o la meta final a la que se quería llegar con la actividad, dibujé el tronco de un árbol, que cuando se pidió que se ensamblara junto a las demás partes desentonaba con las demás piezas. Luego se nos pidió hacer el dibujo de nuevo, pero como ya sabía cuál era el propósito, hice bien el dibujo y el producto final quedó mejor. La diferencia principal entre ambas situaciones es el objetivo, mientras que, en el primero, cada uno tenía un objetivo individual, por lo que, a la hora de juntar los dibujos, estos no quedaban bien. Mientras que en la segunda todos realizaron el dibujo en vista a un objetivo grupal que era el hacer un dibujo de una persona, razón por la que ya no hice el tronco de un árbol sino, el torso de una persona. Aquí también se puede rescatar lo importante que es la comunicación entre las personas ya que el problema con la palabra “tronco” fue la interpretación que se le dio ya que no hubo un diálogo sobre qué es lo que se quería hacer. El problema de la comunicación se vio también en otra actividad que llevamos a cabo como salón, en este caso consistía en que uno de nosotros tenía que salir y cuando este esté ausente se tenía que designar a una persona que haga un movimiento que todos teníamos que seguir, cuando la persona vuelva, tenía que adivinar quién era la persona designada. Esta actividad la interpreté como cuando alguien se desconecta y pierde sintonía con lo que se está haciendo, se siente confundido y no sabe que es lo que se está haciendo provocado también porque no hay una comunicación ni conexión entre todos los integrantes del grupo.

Trabajo en comunidad: Colaboré con mi salón en la planificación y en la ejecución de las ventas CAS
Conocerse, aceptarse y superarse: Aprendimos como salón a reconocer y hacer frente a nuestros proyectos a pesar de nuestras falencias 
Se compromete y esfuerza: Nos comprometimos a tener una gran variedad de productos a la venta en nuestro día de ventas CAS
Organiza actividades: Organizamos y designamos roles como salón para la buena ejecución de las ventas CAS



 Yo en el castigo de la actividad del salón, después de no poder adivinar quien era el que marcaba el ritmo y los movimientos de los demás














                 
Mi salón en la organización de la venta CAS

viernes, 14 de julio de 2017

Mis actividades CAS durante el mes de junio se basaron en la planificación y la ejecución de una actividad en el colegio Rosa de América enfocada a niños de cuarto y tercer grado.

¿De qué manera las experiencias que tenemos en el presente nos preparan para otras experiencias y responsabilidades próximas?

A decir verdad, al inicio de año cuando nos dijeron que íbamos a trabajar con niños no me sentía muy entusiasmado ni motivado, porque personalmente no me gustan los niños y me cuesta mucho lidiar con ellos, además que en muchas ocasiones los critico ignorando que hace tan solo unos años yo era uno y que incluso puedo compartir características (aunque no muchas) con ellos, así esto también repercutía en mis planes de poder tener una familia en el futuro. En un inicio pensaba que hubiera sido mejor trabajar con, por ejemplo, animales en un albergue partiendo de la filosofía de que “ellos no te faltan el respeto ni son revoltosos y malcriados”, esta idea se fortaleció en las primeras visitas al encontrarme con niños más revoltosos, toscos, agresivos y en casos irrespetuosos que un niño en promedio tomando como referencia lo que recordaba de mi manera de ser a su edad y de mis compañeros. Sin embargo, en esta última visita pude entrar un poco más en contacto con los niños que lo que había hecho en pasadas visitas, algo que me hizo empatizar un poco más con estas personas y comprenderlas un poco más, si bien ya me había relacionado y hasta cierto punto empatizado con otros como Ismael, la diferencia era que me sentía un poco más abierto a poder no solo compartirles mis cosas o darles un poco más de mi tiempo, sino también para permitirme escucharlos, aunque en ocasiones no obtenga una respuesta positiva como ocurrió con uno de los niños, que al final de la visita se apartó del resto e intente llevarlo de vuelta se fue corriendo apenas detectó una mínima posibilidad para escapar de mí. Esto tiene como consecuencia el que ahora tengo muchas más ganas de tener una nueva visita y me siento más conectado que la anterior, una constante que veo en mis visitas en lo que va del año. No obstante, esto está lejos de ser la cosa más importante, ya que también me está permitiendo comprender un poco más a los demás, comprender que no todas las personas tienen que hacer caso a lo que les diga o que tiene que compartir mi forma de ser, saber que detrás de esas actitudes que me disgustan y a las que yo no estoy acostumbrado hay una historia completamente distinta a la que yo o mis compañeros hemos podido vivir en nuestra niñez y que a la ves debo estar agradecido por el entorno en el que me he desarrollado. Esta actividad está ocasionando en mí una ruptura de paradigmas y una apertura a comprender y aceptar realidades que no comparto que me van a ayudar a poder desarrollar y participar más activamente en próximas actividades que tenga y que me están abriendo caminos a poder empatizar más con los niños y, reconsiderar mi constante negativa a dar lugar a una familia en un futuro.

La realidad de una persona puede afectar en las relaciones que esta puede entablar con los demás.


A pesar de lo que mencioné en el anterior párrafo, en ocasiones durante la visita me sentí un poco frustrado por la actitud de los niños, para ser sincero sigo siendo muy impaciente con los niños, en ocasiones me llegué a enojar un poco porque no encontraba la manera que me hagan caso. La razón por la que  esto me frustró fue porque no comprendía como es que una persona, por más inocente o activo que fuera, llegara a ser tan malcriada o irrespetuosa como lo demostraban algunos de los niños, no comprendía su historia o su contexto. Antes esto me surgió una duda si esto podía afectar en sus relaciones interpersonales, sobretodo con las personas de su mismo contexto, que comparten hasta cierto punto características. Esta duda fue bastante bien respondida al final de la actividad cuando una maestra que nos vino a acompañar nos mencionó que uno de los niños estaba sufriendo de burlas porque en una ocasión agredió a una de las profesoras, razón por la que no se sentía bien durante la actividad y algo que también pudimos ver en el proceso. Ante esto me di cuenta que incluso en las personas que más deberían comprender o con las que más comparten características e ideas pueden llegar a discriminar o hacer sentir mal a esa persona, quizás no podamos dar conclusiones tan certeras porque estamos hablando de niños, pero incluso entre ellos, que comparten muchas características y que en muchas ocasiones presentan las mismas actitudes, se juzgan entre ellos, quizás debamos hacer un ejercicio de reflexión para comprender las historias de los demás y las actitudes que se toman ante estas.   

Experiencias:

Conocerse, aceptarse y superarse: Reconoci mis debilidades a la hora de comprender a los demás, y fortalecí mi empatía con los niños
Se compromete y esfuerza: Aumento mi compromiso y ahora estoy más envuelto en el proyecto
Organiza actividades: Organicé con mi salón la salida al Colegio Rosa de América
Trabajo en comunidad: Realizamos actividades deportivas con los niños en comunidades 

Yo en el área de baloncesto con los niños (soy el del fondo)

miércoles, 1 de marzo de 2017

Bitacora febrero 2017

Mis actividades CAS del mes de febrero se realizaron en la casa de reposo San Judas Tadeo, en donde dio lugar mi proyecto de CAS en verano.

¿De qué manera la desorganización puede llegar a ayudarnos a mejorar nuestras habilidades?

¿De qué manera la desorganización puede llegar a ayudarnos a mejorar nuestras habilidades?
Uno de nuestros planes como grupo era hacer un juego de memoria, como yo fui el de la idea, me encargué de hacerlo. Con el pasar de los días iba posponiendo y poco a poco me fui olvidando de hacer el juego. Habían pasado muchas visitas, sin embargo, cuando me acorde de hacerlo y me decidí a realizarlo faltaba poco para la próxima visita, pero yo quería tener el juego listo para probar mi idea y ver si funcionaba.  Usando mi creatividad, tuve la idea de usar una de las tablillas que usé en mis viajes de estudios, imprimí 8 imágenes, finalmente pegué con cinta adhesiva unos pedazos de papel para tapar las imágenes. Sin embargo, esto no fue muy bien ejecutado, estéticamente se veía mal, no estaba bien pegado con la cinta adhesiva y esta se iba a gastar a medida que se usaba. Cabe destacar que previamente intente hacer este juego en plena visita usando los dibujos de los naipes, sin embargo, no resulto, pues los dibujos de los naipes no se podían diferenciar en mucho, y los abuelitos por sus problemas de vista o porque son menos avispados. Al final la idea no resulto, quizás porque no supe explicar muy bien la dinámica, o porque lo intente con abuelitos que no estaban en condiciones de practicar la dinámica. Sin embargo, esto me ayudo a mejorar mi creatividad y aprender a actuar en situaciones adversas utilizando única y exclusivamente las herramientas que tengo a la mano. Además, me ayudo a saber qué cosas puedo mejorar en un futuro, tales como la organización y como me comunico con los abuelitos. Puedo decir que mi desorganización puso a prueba mi creatividad y mi capacidad de auto escanearme y reconocer los errores que tengo.

Los aprendizajes que se van adquiriendo poco a poco son los que llegan a tener un impacto en nuestra vida

Durante mis visitas CAS uno de los grandes problemas era como romper el hielo y dejar de ser tímido y lograr un sentimiento de empatía con los viejitos. A medida que pasaban las visitas yo iba mejorando poco a poco este aspecto, no solo por obra mía, sino también por la actitud de Hiro y Alejandro que se mostraban siempre alegres, les gustaban hablar y siempre (salvo unas excepciones) estaban de un muy buen humor, algo que me daba más confianza al hablar con ellos. Esto también me sirvió para cuando los otros abuelitos estén de mal humor u ocurran conflictos, poder afrontar la situación y poder llevar la actividad con normalidad. Este aprendizaje lo pude aplicar en un viaje que tuve en febrero en el cual mi papa siempre lleva a mi abuela, con quien no he podido establecer un lazo muy fuerte, porque la notaba siempre de mal humor y a veces se expresaba de una manera despectiva. En ese viaje yo fui el encargado de llevarla de la mano ya que mi hermano, quien era el que normalmente tenia esta labor, no iba a ir con nosotros porque quería adelantar cursos en la universidad. Esto no lo tome con pesimismo, pero tampoco estaba muy emocionado por esto, sin embargo, vi una oportunidad para aplicar lo que había aprendido comunicándome con los señores de la casa de reposo. Empecé a tener más confianza y hablarle de una manera más suelta, al final no llegamos a tener una relación como de madre a hijo, pero siento que hice un gran avance y seguro en próximas ocasiones esto se va a reforzar aún más. Con esto me di cuenta que el aprender poco a poco a desenvolverme bien con los señores de la casa de reposo me ayudó y me ayudara mucho en mi relación con mi abuela paterna. Otro punto a destacar era que, cuando jugamos ludo, la señora Florencia parecía no identificar bien los colores de las piezas, por lo que en ocasiones movía una que no le correspondía, esto llego a molestar a Nido, quien en ocasiones se molestaba y le decía al oído que mueva la pieza verde, yo tuve que hacerme cargo de la situación calmando los ánimos y explicándole reiteradas veces a Florencia que y como debía mover las piezas. Por esta razón también pienso que ahora se controlar este tipo de situaciones, aprendizaje que quizás pueda aplicar también con otros grupos de personas de mi entorno.

¿De qué manera la desmotivación favorece al factor sorpresa a la hora de hacer una actividad?

Mis actividades CAS en el mes de enero fueron de mi agrado, todo salió mejor de lo que esperaba. Sin embargo, fue en febrero cuando disfrute más las actividades, incluso llegue a tener un cariño por los ancianitos. Al inicio no pensé que iba a divertirme, lo veía más como una obligación, sin embargo, fue en este mes en el que pude disfrutar aún más con ellos, e incluso cambié mi perspectiva sobre las encargadas de la casa de reposo, al inicio las veía como personas un tanto apáticas y en cierto punto pensé que éramos una molestia para ellos. No obstante, llegamos a tener momentos divertidos con ellas, sobre todo cuando los abuelitos decían cosas graciosas u ocurrentes, Gracias a esto también pudimos ponerle más ganas al proyecto, por lo que considero que este mes fue mejor que el anterior. Además, hemos decidido continuar este proyecto, no de manera tan continua como lo hacíamos en las vacaciones, pero intentaremos hacer un hueco en nuestras actividades para visitarlos, a pesar de esto siento que vamos a extrañar las tardes que pasamos con ellos en las vacaciones, pero también termino el proyecto de verano sabiendo que aprendí muchas cosas y tuve experiencias que me servirán en la vida cotidiana. Fue una gran sorpresa lo agradable que me fue realizar esta actividad y como me llegue a encariñar con los abuelitos.

Experiencias:
Trabajo en comunidad: Realice mis visitas en la casa de reposo con mis dos compañeros, en las que nos pusimos de acuerdo para organizar diversas actividades
Conocerse, aceptarse y superarse: Supe reconocer mis errores con la falta de organización para la realización del juego de memoria. Además, mejore mi relación con mi abuela aplicando lo aprendido en estas visitas.
Se compromete y esfuerza: Nos comprometimos a continuar con el proyecto de CAS en marzo y seguir visitando a los ancianitos en la casa de reposo.
Organiza actividades: Hice el juego de memoria para reforzar esta capacidad en los abuelitos 

martes, 31 de enero de 2017

Mis actividades CAS en los meses de enero y diciembre fueron en su mayoría visitas a la casa de reposo “San Judas Tadeo” en el cual tuve la oportunidad de relacionarme con personas de tercera edad y mejorar mi comunicación con ellos.

A medida que una persona entra en contacto con realidades distintas va dejando los estereotipos

Una de las primeras ideas que tenía antes de ir a la casa de reposo es que me iba a encontrar con personas desanimadas con una visión muy pesimistas y con muchas dificultades, algo que iba a representar un obstáculo para las actividades. Sin embargo, la primera persona con la que tuve contacto fue un señor llamado Alejandro, quien rompió todos mis estereotipos apenas tuve un primer contacto con él. Me encontré con una persona muy inteligente, con la que se podía hablar perfectamente y hasta en casos llego a tomar la iniciativa de la conversación, le gustaba socializar y tenía una actitud bastante confiada, como era de esperarse, tenía dificultades físicas, en este caso esta era que no podía ver, pero esto no supuso un impedimento. Obviamente la conversación no estuvo excelsa de fallos, a veces hablábamos de manera que él no nos entendía, quizás porque no teníamos tanta confianza como él y en ocasiones hablábamos en un tono de voz muy bajo y no nos podía escuchar. Otra persona con la que tuve esta experiencia fue con un ancianito llamado Jiro, sin ninguna duda lo que más lo caracteriza es su alegría y su actitud muy amigable, he visto pocas personas tan alegres como el, ayudó a que me dé cuenta que no necesariamente uno, por haber envejecido, tiene que perder la vitalidad, siempre se mostró activo en el bingo, monopolio y el ludo, llegue a la conclusión de que la vitalidad no es algo exclusivo de las personas jóvenes. Otra ocasión en la que note la gran actitud de Jiro fue en la segunda visita, cuando recuerdo que tuve que esperar a mi grupo porque llego una hora tarde, me sentía muy cansado y sin muchas ganas de llevar a cabo la actividad, sin embargo, cuando entramos lo primero que hizo Jiro al vernos fue sonreír y no tarde en contagiarme de su sonrisa.

¿De que manera nuestras experiencias influyen en como vemos la vida?

A medida que iba conociendo a los señores de la casa de reposo iba también enterándome de sus historias y con esto, sus problemas. De esta manera, me encontraba con un Jiro, que estaba siempre alegre, vital y que se encontraba bien en la casa de reposo, también encontré a un Alejandro que, a pesar de que no se sentía mal, en ocasiones se encontraba mal por su dificultad en la vista y porque extrañaba a su esposa. Sin embargo, lo que más me llamó la atención fue cuando me toco conversar con una viejita, al verla la note triste e incluso un poco molesta, al conversar con ella me dijo que   en la casa de reposo solo iba a encontrar tragedia y malas experiencias, llegue la conclusión de que tenía esta visión por su experiencia propia. La señora tenía un grave problema ya que no tenía suficiente dinero como pagar su operación y esta carencia también hacia que tampoco pudiera pagar su estadía en la casa de reposo. Me pareció curioso que a unos metros de una persona como Jiro, que si bien no tiene una vida excelsa de problemas, tiene una visión y una actitud positiva, me encuentre con una viejita que tiene la visión de que envejecer solo trae malas consecuencias y que dentro de la casa de reposo solo se va a encontrar tragedia. Con esto tuve la idea de que probablemente la visión que tenga ella haya sido influenciada en gran parte por su experiencia personal, que, si bien no es una “tragedia”, causa una visión poco optimista, no solo de la vida propia, sino de la de los demás.

Las nuevas experiencias traen nuevos gustos

 Uno de los elementos importantes de nuestras visitas fueron los juegos de mesa. Durante las visitas tuvimos la oportunidad de jugar ludo, bingo y monopolio. A mi particularmente no me gustaban los juegos de mesa, al principio no estaba muy entusiasmado, pero tenía que supervisar la partida de los señores. Sin embargo, a medida que avanzaba en la partida y entendía más los juegos de mesa llegaron a parecer divertidos, hubo incluso una oportunidad en la que, no había demasiadas personas para jugar, me ofreci de voluntario a tomar un lugar en el juego, obviamente sin dejar de colaborar con mi compañero, además, hubo muchas situaciones divertidas en las que nos reímos en grupo y nunca olvidare cuando Jiro soplaba el dado antes de lanzarlo para que le de suerte. Otro punto a destacar de esto es que me dejo ver el lado divertido de algunos ancianitos de la casa de reposo, como ejemplo tengo a la señorita Nido, quien siempre note seria, pero a la hora de jugar al ludo llego a reírse con nosotros y hacer un gesto de cruzar los dedos cuando una de sus piezas estaba en riesgo de ser comida. Sin embargo, no todo fue agradable, con las visitas también pude reafirmar mi desagrado hacia los juegos naipes, a pesar de que acepté jugar, estos juegos no me llegaron a agradar tanto como lo hizo el ludo.  Sin embargo, no hay lugar a duda que estas experiencias son las que más recordare de mi proyecto de CAS de verano. Otro punto a tomar en cuenta es que la señora Nido al principio no sabía cómo jugar los juegos de mesa, por lo cual tuvimos que enseñarle como era el juego, curiosamente fue la mejor en casi todas las veces que jugamos, especialmente en los naipes.


Experiencias:
Trabajo en comunidad: Este se evidencio cuando se prepararon las actividades CAS y nos pusimos de acuerdo en quien tenía que encargarse del señor Fernando, quien a veces no podía realizar las mismas actividades que los demás.
Conocerse, aceptarse y superarse: A pesar de mi desagrado por los juegos de mesa, pude acompañar a los abuelitos en cada una de las visitas e incluso logré desarrollar un gusto por estos juegos
Se compromete y esfuerza: A pesar de que no soy bueno comunicándome con los abuelitos y no soy muy paciente, logré establecer un lazo con ellos y estuve dispuesto a realizar actividades que no eran de mi agrado.
Organiza actividades: Organicé con mi grupo una serie de actividades, no solo para divertirnos juntos y ayudarlos a que se relajen, sino también para mejorar algunas dificultades que tenían, como el señor Alejandro que pudo entrenar la vista al tener que ver los números de los naipes.


Evidencias:


Uno de mis compañeros en una partida de naipes
En Abril y mayo mis principales actividades CAS fueron: Ventas, visita a albergue de perros y casa de reposo San Judas Tadeo. Con estas he podido aprender nuevas cosas, ampliar mi zona de comodidad y vencer algunos miedos y limitaciones que tenía. Así como viví bonitas experiencias con mi salón siendo “signo de unidad compartiendo nuestros talentos con el prójimo”.


Las experiencias incomodas nos ayudan a crecer más ya que nos obligan a salir de nuestra zona de comodidad y hacer que esta se amplíe.

Durante las experiencias CAS de estos dos meses me he sentido “obligado” por así decirlo a salir de mi zona de comodidad. En el caso de la visita al albergue me tocó limpiar el ambiente en el que vivían los perros, esto implicaba tener que limpiar sus heces. Esta actividad me resultó difícil ya que soy una persona bastante asquienta, en un principio pensé en pedir un cambio, pero luego pensé en el aprendizaje que podía adquirir. Ahora tengo al menos una idea de cómo limpiar el ambiente en el que vive un perro. Esto también se presentó con las ventas ya que tenía que hablar con personas con las que no tenía confianza, algo que se me hacía muy complicado ya que no tengo la dimensión social muy desarrollada. En el caso de las ventas tuve que hablar con los padres de familia que asistían a la escuela de padres, los únicos vendiendo éramos yo y mi un amigo ya que los demás tuvieron unos percances y no pudieron ir a vender, me tenía que mostrar bastante persuasivo y extrovertido para llamar la atención del cliente; aprendí a tener más contacto y confianza para lograr un objetivo. También aprendí que se debe hacer un enfoque a la causa y no tanto al producto, ya que una señora al contarle para que era la venta donó los dos soles. Mientras que en el asilo pasó lo mismo que en las ventas, tuve que hablar con los ancianitos, mi rol era el de la cocina, sin embargo hubo un momento en el que tuve que estar con los abuelitos. En el segundo piso había una abuelita llamada Carmen Rosa con la cual sostuve una conversación muy amena pero que se complicó algunas veces porque no escuchaba bien y tenía que seguirle la corriente con un “sí” o con un “ a ya”, me pude desenvolver más a medida que se desarrollaba la conversación. Luego cuando bajé tuve el valor para iniciar una conversación con un abuelito llamado Jaime, con él me desenvolví más ya que me sentí en mayor confianza al ser de mi mismo género y ser alguien que inspiraba más confianza, además de que ya había hablado con él en otra visita que hice de Communio. Algo que también debo destacar es que aprendí a valorar más mi juventud ya que tuve contacto con una realidad completamente distinta a la que estoy acostumbrado y vi a viejitos que, si bien no tenían un estado pleno de salud, disfrutaban de lo quizás poco que les quedaba de vida. Lo que aprendí fue a hablar y desenvolverme mejor con los abuelitos, sin embargo pienso que esto se puede mejorar en el caso de las abuelitas mujeres con las que nunca hablé y a apreciar más mi juventud ya que esta no volverá.

¿De qué manera el no tener un segundo plan repercute en el desarrollo de una actividad?

A medida que se realizaron las actividades CAS, obviamente se evidenciaron dificultades. Esto porque no todo debe salir según lo planificado. En el caso de la visita a la casa de reposo San Judas Tadeo, el carro en el que nos íbamos a desplazar no funcionaba e intentamos empujarlo para hacerlo encender, nos tardamos un poco, pero al final Fray Alberto, quién nos estaba cuidando, nos llevó en su van. Esto en un principio pareció algo tedioso pero al final fue una experiencia divertida, e incluso me extrañó  que los que organizaban la salida también disfrutaban del momento, además se puede decir que fuimos signo de unidad. Considero que  debimos tener un segundo plan, no creo que haya sido algo indispensable ya que algo que aprendí es que todos los problemas tienen solución y solo hace falta estar calmados y no estresarse, a la vez fue de ese error que aprendimos más y tuvimos esa experiencia como salón. Algo que también me gustaría recalcar es la frase que siempre nos repite nuestro turo que es “Un problema, dos soluciones”.  Sim embargo lo anterior dicho no quiere decir que dejemos de lado la planificación y que hagamos todo lo posible para que la actividad salga como se planificó.

Los errores son una de las mejores cosas de las experiencias CAS ya que estos suponen un mayor aprendizaje y hacerlo mejor en próximas veces.

Esto se evidenció en las ventas CAS ya que en nuestra primera venta hubo bastantes quejas porque las palomitas de maíz no tenían sabor y no estaban suaves. Ante esto tuvimos que desarrollar estrategias  para vender y hacer de nuestro producto algo mejor como asegurarnos que las palomitas tenían sal y conservarlas mejor. Otra de las actividades en la que se evidenció esto es en los feedbacks de las actividades en las cuales analizamos las falencias que se evidenciaron en la visita a la casa de reposo, falencias como  falta de organización y mal uso de tiempos que evitaremos que se den a toda costa. Otra cosa que me gustaría destacar es una reunión CAS en la que con mi tutor y una compañera analizamos lo que le faltaba al salón (iniciativa, organización) y que actividades podríamos proponer para mejorarlo y hacer nuestro proyecto CAS de una mejor manera.

¿Cómo repercute el tener un objetivo en el impacto que tiene la actividad CAS?

Hubo una hora CAS en la que nuestro salón se propuso crear un objetivo, como una misión que debíamos tener en cuenta en cada actividad CAS. El objetivo que sacamos fue “Ser signo de unidad compartiendo nuestros talentos con el prójimo”. Este propósito lo definimos para diferenciarnos de los demás salones, ya que en los lugares en los que vamos puede que vayan otros salones de mi promoción e incluso otros colegios IB y decidimos diferenciarnos siendo signo de unidad mientras compartíamos nuestros talentos con los demás. Podríamos decir que este propósito se cumplió en parte ya que, si bien hubo momentos en los que fuimos signo de unidad, como en los feedbacks y los momentos en los que bromeábamos, hablábamos y nos concentrábamos en una tarea en grupo. Sin embargo hubo momentos en los que esto no se evidenció ya que había veces en las que cada persona iba por su lado y se ocupaba de lo suyo y no ayudaba a su compañero que parecía tener una dificultad.

Experiencias CdD:
LIDERA CON INSPIRACIÓN: Desarrollé nuevas habilidades sociales para distintos objetivos y tipos de personas
ORGANIZA ACTIVIDADES: Propusimos y planificamos actividades en las visitas CAS y para mejorar la actitud de nuestro salón ante el proyecto. Además hallamos soluciones a los problemas que se presentaban en la actividad
CONOCERSE, ACEPTARSE Y SUPERARSE: Aprendí nuevas cosas y superé mis limitaciones y miedos para salir de mi zona comoda y aumentarla
TRABAJA EN COMUNIDAD: Trabajé con mi salón para organizar las actividades CAS y resolvimos los problemas que se presentaron juntos siendo signo de unidad
SE COMPROMETE Y ESFUERZA: Me esforcé y me comprometí con la causa e intenté asistir a cada una de las reuniones y actividades


lunes, 14 de noviembre de 2016


Durante los meses de Setiembre y Octubre mis actividades CAS fueron: Visita de los niños del Colegio Olimpia Melendez y ventas CAS, en los cuales pude adquirir nuevos aprendizajes que explicare en la presente bitácora.

¿De qué manera los retos nos proveen de nuevos aprendizajes y experiencias?

En el mes de setiembre  fui una de las personas que se quedó a las ventas CAS. Tuvimos que organizar las ventas fuera del colegio, ya que por algunos imprevistos las ventas no se podían llevar a cabo dentro del colegio, esto suponía un gran reto, ya que tenía que relacionarme con personas que nunca en mi vida había visto, pensaba que si no podía hacer gran cosa dentro del colegio, mucho menos iba a poder hacer fuera de él.  Hicimos las ventas afuera del colegio, estábamos vendiendo, pero sentía que no había tenido mucho protagonismo, mi momento llegó cuando me dejaron con 2 bolsos con bolsas de canchita para que le diera unos cuantos a unos compañeros de mi salón, cuando volví a donde los había dejado no estaban, así que me quedé solo con 1 bolso y medio de canchita. En este momento pensé en lo que siempre repetían en mi salón que era que a la hora de vender tenía que mencionar la causa primero para “vender la causa”, entonces me puse a vender solo utilizando la estrategia. Logré vender 1 bolso entero y en mi mente pensaba “es más fácil de lo que pensé”, me sentí muy motivado y emocionado, sentía que me había superado a mí mismo y una de mis grandes barreras que es la timidez y estaba ayudando a los demás, al final de las ventas quedé muy cansado pero a la vez muy satisfecho por el nuevo aprendizaje. Recuerdo que algo que hacía que no me sienta muy emocionado y motivado por las ventas era el hecho de que las personas a las que me acercaba podían ignorarme, algo que consideraba que me dejaba en ridículo y humillado, sin embargo a medida que iba a avanzando le prestaba menos atención a esto, por un lado porque la mayoría me aceptaba, algo que probaba que la estrategia de vender la causa es acertada, y por otro lado porque a medida que esto ocurría me acostumbraba a esto y pensaba en todas las personas que decidieron ayudarme. Estas ventas CAS fueron muy especiales para mí ya que pude tomar el protagonismo, ahora no puedo esperar a las siguientes ventas para volver a hacerlo. Otro gran reto que tuve fue en la visita de los niños del Colegio Olimpia Meléndez, en esta me ofrecí a ser líder ya que era algo que nunca había probado, aunque debo admitir que solo me animé a serlo cuando mencionaron que habían 2 líderes por comunidad, la idea de liderar solo y cargar con la responsabilidad de guiar a un grupo me espantaba un poco aunque es un reto que espero asumir pronto. En la actividad me tocó liderar a una comunidad únicamente de chicas con mi compañera Manuela, en esta visita también pude mejorar mi dimensión social sobre todo en el pequeño desayuno que tuvimos tuve la oportunidad de conocer a las chicas con preguntas como ¿cuál es tu mejor amiga? O ¿cuál es tu color favorito? En esta experiencia también pude mejorar la manera en la que me comunico con los demás, tuve que asegurarme de hacer las preguntas y de hablarles de una manera más amigable, algo que no suelo hacer y fue una dificultad en mi visita al colegio Josefina Serrano en Cusco,  ya que necesitan sentir como si estuvieran con un amigo para darles comodidad.

¿Hasta qué punto los errores pueden ser considerados fuente de aprendizaje?

Si hay otra cosa importante que me llevo de estos meses de CAS es que los errores son una gran fuente de aprendizaje. Esto se evidenció, cuando había decidido ir a la visita al Colegio Olimpia Meléndez el sábado 1 de octubre, pero llegué tarde y el bus me dejó, sin embargo esto, muy aparte de haberme generado mucho estrés me sirvió para ser más precavido, de tal manera que en la visita del 29 de setiembre fui el primero en  llegar y de alguna manera ayudé verificando como podíamos abrir el salón que en ese momento estaba cerrado y ayudando a mi compañera María Fernanda a cargar las cosas que había traído. Otra manera en la que se evidenció esto fue con mi salón, en el que planificamos la visita de los niños el último día, lo que significaba una falta de herramientas y ambientes, sin embargo ante esta situación pudimos salir adelante, con un poco de suerte e imaginación (en vez de usar el coliseo de vóley utilizamos una cancha de básquet que no era utilizada por los profesores), también me di cuenta que aprendimos, como salón, a trabajar bajo presión, que aunque esto no deba pasar ya que fue fruto de una mala planificación, pudimos cultivar esta nueva habilidad como salón, lo cual considero que es importante, ya que van a haber veces en las que las cosas no saldrán como pensamos y tengamos que poner a prueba esta habilidad.  Considero que los errores que tengamos en próximas experiencias CAS nos ayudarán siempre y cuando nos comprometamos a no volver a caer y miremos estos inconvenientes no como una carga más, sino como una oportunidad de creer y ahorrarnos problemas próximamente.

Experiencias CAS:
Conocerme aceptarme y superarme: Me planteé nuevos retos y supe cómo actuar ante las situaciones adquiriendo nuevos conocimientos.
Trabajo en comunidad: Pude organizar una actividad  en comunidad bajo la presión de que teníamos que tener todo listo para el día siguiente.
Lidera con inspiración: Tome el protagonismo en las ventas CAS y me animé a vender lo más que pueda.