Mis actividades
CAS durante el mes de junio se basaron en la planificación y la ejecución de
una actividad en el colegio Rosa de América enfocada a niños de cuarto y tercer
grado.
¿De qué manera
las experiencias que tenemos en el presente nos preparan para otras
experiencias y responsabilidades próximas?
A decir verdad,
al inicio de año cuando nos dijeron que íbamos a trabajar con niños no me
sentía muy entusiasmado ni motivado, porque personalmente no me gustan los
niños y me cuesta mucho lidiar con ellos, además que en muchas ocasiones los
critico ignorando que hace tan solo unos años yo era uno y que incluso puedo
compartir características (aunque no muchas) con ellos, así esto también repercutía
en mis planes de poder tener una familia en el futuro. En un inicio pensaba que
hubiera sido mejor trabajar con, por ejemplo, animales en un albergue partiendo
de la filosofía de que “ellos no te faltan el respeto ni son revoltosos y
malcriados”, esta idea se fortaleció en las primeras visitas al
encontrarme con niños más revoltosos, toscos, agresivos y en casos
irrespetuosos que un niño en promedio tomando como referencia lo que recordaba
de mi manera de ser a su edad y de mis compañeros. Sin embargo, en esta última
visita pude entrar un poco más en contacto con los niños que lo que había hecho
en pasadas visitas, algo que me hizo empatizar un poco más con estas personas y
comprenderlas un poco más, si bien ya me había relacionado y hasta cierto punto
empatizado con otros como Ismael, la diferencia era que me sentía un poco más
abierto a poder no solo compartirles mis cosas o darles un poco más de mi
tiempo, sino también para permitirme escucharlos, aunque en ocasiones no
obtenga una respuesta positiva como ocurrió con uno de los niños, que al final
de la visita se apartó del resto e intente llevarlo de vuelta se fue corriendo
apenas detectó una mínima posibilidad para escapar de mí. Esto tiene como
consecuencia el que ahora tengo muchas más ganas de tener una nueva visita y me
siento más conectado que la anterior, una constante que veo en mis visitas en
lo que va del año. No obstante, esto está lejos de ser la cosa más importante,
ya que también me está permitiendo comprender un poco más a los demás,
comprender que no todas las personas tienen que hacer caso a lo que les diga o
que tiene que compartir mi forma de ser, saber que detrás de esas actitudes que
me disgustan y a las que yo no estoy acostumbrado hay una historia
completamente distinta a la que yo o mis compañeros hemos podido vivir en
nuestra niñez y que a la ves debo estar agradecido por el entorno en el que me
he desarrollado. Esta actividad está ocasionando en mí una ruptura de
paradigmas y una apertura a comprender y aceptar realidades que no comparto que
me van a ayudar a poder desarrollar y participar más activamente en próximas
actividades que tenga y que me están abriendo caminos a poder empatizar más con
los niños y, reconsiderar mi constante negativa a dar lugar a una familia en un
futuro.
La realidad de una persona puede afectar en las relaciones
que esta puede entablar con los demás.
A pesar de lo que mencioné en el anterior párrafo, en
ocasiones durante la visita me sentí un poco frustrado por la actitud de los
niños, para ser sincero sigo siendo muy impaciente con los niños, en ocasiones
me llegué a enojar un poco porque no encontraba la manera que me hagan caso. La
razón por la que esto me frustró fue
porque no comprendía como es que una persona, por más inocente o activo que fuera,
llegara a ser tan malcriada o irrespetuosa como lo demostraban algunos de los
niños, no comprendía su historia o su contexto. Antes esto me surgió una duda
si esto podía afectar en sus relaciones interpersonales, sobretodo con las
personas de su mismo contexto, que comparten hasta cierto punto
características. Esta duda fue bastante bien respondida al final de la
actividad cuando una maestra que nos vino a acompañar nos mencionó que uno de
los niños estaba sufriendo de burlas porque en una ocasión agredió a una de las
profesoras, razón por la que no se sentía bien durante la actividad y algo que
también pudimos ver en el proceso. Ante esto me di cuenta que incluso en las
personas que más deberían comprender o con las que más comparten
características e ideas pueden llegar a discriminar o hacer sentir mal a esa
persona, quizás no podamos dar conclusiones tan certeras porque estamos
hablando de niños, pero incluso entre ellos, que comparten muchas
características y que en muchas ocasiones presentan las mismas actitudes, se
juzgan entre ellos, quizás debamos hacer un ejercicio de reflexión para
comprender las historias de los demás y las actitudes que se toman ante
estas.
Experiencias:
Conocerse, aceptarse y superarse: Reconoci mis debilidades a la hora de comprender a los demás, y fortalecí mi empatía con los niños
Se compromete y esfuerza: Aumento mi compromiso y ahora estoy más envuelto en el proyecto
Organiza actividades: Organicé con mi salón la salida al Colegio Rosa de América
Trabajo en comunidad: Realizamos actividades deportivas con los niños en comunidades
Yo en el área de baloncesto con los niños (soy el del fondo)

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